
Lo primero que hicimos fue darnos una vuelta por el bazar, que es, digamos, la parte principal de esta ciudad. Segun fuimos caminando por el bazar nos fuimos encontrando templos. Pero para nuestra desgracia, no podiamos entrar.

La razon de que no pudiesemos entrar no la teniamos muy clara. La primera teoria, la teoria que claramente venia indicada en los carteles, era el color de nuestra piel. Habia unos letrerillos que decian que los templos solo podian ser visitados por hindues.
Claro que segun nos contaron, habia una forma de conseguir un "pasaporte". Este pasaporte seria genial, porque nos permitiria entrar en todos los templos y ademas de modo gratuito. De modo que, tal como nos recomendaron, fuimos al lago sagrado a sacarnos el pasaporte.
Alli, un monje nos llevo por separado a un ghat, nos pidio que nos descalzasemos y nos hizo una bonita ceremonia tras la que reciviriamos una pulserita y nos harian una pintada roja en la frente.
La ceremonia era muy curiosa, y muy mistica. En mi caso, me sente en posicion de loto frente al monje que tambien estaba en posicion de loto. Me dijo que repitiese un mantra segun el lo fuese recitando. Entonces me pregunto cual era el nombre de mi madre, el nombre de mi padre, el de mis hermanos y me pregunto que mas familiares tenia. El mantra continuo. Una vez el mantra habia acabado, me pidio una donacion. Yo se la di.
Despues empezo a preguntarme por mis antepasados muertos. El hombrecillo no paraba de preguntar. En un momento dado, le dije que no conocia a ningun antepasado mas. El mantra (en sanskrito, por cierto), continuaba entremezclando los nombres de mis familiares muertos. Por supuesto, una vez el mantra habia acabado, me pidio otra donacion. Le dije que ya habia hecho una donacion. Entonces por fin me ungio la frente.

Despues de ungirme la frente, me pregunto que cuanto le iba a dar de propina a el. Eso ya me parecia de cona. Le di una miseria.
Por fin, me dio el pasaporte, que era una cutre pulserita.

Observese cuan contentos se nos ve.

Seria unos 15 minutos mas tarde cuando nos enterasemos que unas 8 horas mas tarde los "monjes" se irian de fiesta con nuestras "donaciones". Era todo mentira. Nunca pudimos llegar a entrar en los templos en cuestion.
Por lo visto es una bromita muy tipica en Pushkar: "El Pasaporte de Pushkar"
Bueno. Tonterias aparte. Fue en el Templo de Brama donde nos enteramos de que la bromita era una bromita. En este templo si que se podian hacer donaciones. Claro que como estabamos de mala leche, la donacion fue algo menor que la del lago sagrado.
Despues de ver el templo de Brama, nos fuimos a comer por el bazar. Como siempre, unos ninos nos asediaron para que les diesemos algo. Claro que esta vez estabamos preparados. Ahora sabemos decir "Vete a la escuela" en hindu: "TUM SCHOOL YAO". Que es una frase que los neutraliza bastante.

Por el camino, como no, Marta se detuvo mil veces a comprar movidillas en el bazar. Lo cierto es que el bazar de Pushkar estaba especialmente bien.

Comimos comida vegetariana por supuesto.

Luego fuimos al hotel a descansar un poquillo.
Despues del descansillo, que mejor que un paseo en Camello (vease Dromedario), para ver la bella puesta de sol de Pushkar.


Lo cierto es que los camellos molan un monton, aunque los sonidos que hacen acojonan un monton.

Nota freak: Los sonidos de los monstruos del juego de ordenador DOOM, los pillan de los camellos.
Y el dia no dio para mucho mas. La proxima parada seria Jodhpur.
No hay comentarios:
Publicar un comentario