Aprobechando la coyuntura que ya teniamos con sattisse, en el viaje a jodhpur nos incorporo un nuevo miembro, la mujer de un amigo. No nos dio mucho margen de decision cuando nos lo dijo, ya la senora con la maleta en la mano en la puerta de su casa. Pensamos aprobechar la generosa muestra por nuestra parte para luego pedir reditos y que nos llevara a ahmedabad pero nos salio rana ya que aqui no es facil cambiar de estado para las companias de transportes. La senora flanqueada en el asiento de atras por Marta y Miguel no dijo ni mu en todo el viaje.
Otras 6 horas de viaje que nos chupamos para llegar a un Jodhpur atestado de coches y reeksaws. El hostal que nos toco esta vez tenia buenas vistas a un "estanque" totalmente lleno de basura que y no olia precisamente bien. Toda la ciudad tenia sistema de desague pero no subterraneo lo que hacia que oliese un poco mal.
La habitacion mas pequena de lo que estabamos acostumbrados, recordaba a una suite cutre de hotelucho de sabado por la noche, con almohadones y cortinas rojo-pasion.
La primera vuelta por la ciudad fue un poco frenetica. El trafico era demasiado denso y caminar por las miniaceras era un poco peligroso. Nos acercamos a la plaza de dentro de las murallas de la ciudad para ver la torre del reloj. Una especie de big-beng indio un poco apastelado por las noches con sus luces de colores cambiantes.
Por la noche cenamos en la terraza del hostal que tenia unas magnificas vistas a la ciudad con el reloj de colores y del fuerte Mehrangar. La velada la amenizaba un grupo de musicos y bailarinas de dudosa profesionalidad que mas que hacer su trabajo jugaban con algunos de los comensales.
Esa noche antes de dormir nos pasamos un buen rato matando todo tipo de bicheria volante que amenazaba nuestra tersa piel.
Al dia siguiente partimos en ruta a ver los monumentos. El primero, el fuerte Mehrangar. Muy grande y bien cuidado. Lo unico malo, los grupos de indis que pensando que estan en el mercado te empujan y se te cuelan delante sin ningun tipo de miramiento. Tuvimos suerte y coincidimos con el rodaje de una peli de epoca en el fuerte. Camellos, elefantes, caballos, burros e indios lucian galas en un ritmo frenetico de gente parriba y pabajo. Lo gracioso que fue ver como los jinetes de los elefantes pasaban del rodaje y nos pedian propina por hacernos fotos junto a ellos.
Luego fuimos al palacio Jaswant Thada que estaba al lado. Hecho en marmol blanco, bastante trabajado pero un poco insulso y pequeno. Lo vimos en un pispas y nos pillamos un reeksaw para acercarnos al hotel-palacio Umaid Bhawan donde reside el maharaja en la sombra. No nos dejaron ver mas que un ridiculo museo por el que nos cobraron 50 rupias.
Hartos ya de ver monumentos nos fuimos a comer en el peor restaurante de jodpur donde las pizzas se hacen en una sarten. A Marta le sento bastante mal.
Por la noche volvimos a cenar en el restaurante del hostal. Otra vez las ninas jugando en el patio. Conocimos a un par de catalanes que estaban en ruta como nosotros. Al parecer les entraban a saco pensando que eran gays. No pueden ser otra cosa dos tios viajando solos :)
Al dia siguiente antes de irnos decidimos hacer la buena obra en india arreglandole la conexion a internet al ciber de la esquina. El viejete de lo mas animado celebraba habernos conocido y en especial a Marta :)
Siguiente parada Udaipur
sábado, 22 de septiembre de 2007
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