Jaipur esta a 250 kilometros mas o menos de agra, eso no quiere decir nada ya que tardamos casi 6 horas en llegar.
Segun nos paramos por carretera para beber algo o comer nos damos cuenta de que somos una autentica atraccion turistica ( Marta mucho mas, claro ) hasta tal punto que la gente se inventa el bano del local para pasar a nuestro lado y observarnos. Y es que los indios tienen un sentido de la intimidad e indiscrecion muy diferente al nuestro. Rara es la vez que no estas escribiendo en el ordenador o leyendo algo y no tienes a alguien leyendo por encima del hombro tan tranquilo.
El hostel que nos ha preparado Sattisse esta vez esta de puta madre, con jardincito, habitacion espaciosa... Es muy gracioso el viejete que esta sentado todo el dia en su silla en la puerta, observando el jardin, con una boina del ejercito.
Llegamos tarde asi que nos da el tiempo justo para irnos al centro a cenar y escribir algo aqui. El centro parece mas tranquilo de lo que estamos acostumbrados a ver hasta ahora. Se agradece.
Al dia siguiente Sattisse nos lleva al fuerte Ambar, un valle muy chulo rodeado de murallas y castillos, podemos ver un lago en medio donde se estan banando elefantes. Se puede alquilar una ruta por el valle en elefante.
Hace un calor horrible esa manana y subimos a pie. Yo la verdad es que no me encuentro muy bien desde la habitacion de Namaskar en Delhi ya que con tanta humedad, sudor y aire acondicionado me he pillado un catarro que no consigo quitarme de encima.
El fuerte esta en proceso de restauracion bestia, mogollon de andamios que dan miedo solo de verlos. Aqui el concepto de seguridad en el trabajo se reduce a saber que el dia siguiente tienes trabajo. estan rehaciendo todos los muros con una especie de masa color terracota. Aqui casi todo es terracota o marmol.
Dentro el fuerte es un laberinto increible, miles de habitaculos, casi hace falta un plano para encontrar la puerta de salida. Luego de ver el fuerte intentamos subir un poco por la muralla pero el calor es sofocante. Nos vamos al centro visitando el palacio sumergido y los cenofilatos que no tienen mucho de especial.
Nos ponemos en el centro de jaipur con direccion al palacio de la ciudad pero estamos ya bastante cansados asi que lo dejamos y vamos a comer algo. Nos machacan por el camino los reekshaws. Se supone que jaipur es la ciudad rosa pero no se ven muchas casas de ese color. Nos hace gracia que cuando les decimos que somos espanoles, recuerdan a Indurain y es que en la India faltan balones y sobran bicicletas.
Nos metemos en un bar a tomar unas cocacolas y al rato se acerca un tipo que habla espanol y nos empieza a recitar la geografia espanola como si estuviera en 5 de eso. Nos da la chapa con que estuvo estudiando espanol durante 6 meses, que tiene un primo en madrid ( en la constitucion de India debe haber un articulo tal que asi: Todo indio tiene derecho de tener un primo en madrid ), bueno, nada especial hasta que nos dice que vayamos a ver su tienda y tal y cual. SI. aqui se curran mucho mas el liarte para llevarte a su tienda.
En la segunda intentona que vemos del mismo palo ya calamos de lejos al individuo asi que nosotros lo evitamos con las 4 preguntas:
Eres de aqui?
A que te dedicas?
Tienes una tienda?
No queremos nada
...
No te vallas, no querias hablar?
Al dia siguiente vemos rapidamente el palacio de la ciudad y el observatorio que esta al lado justo antes de irnos a Pushkar.
Segun nos paramos por carretera para beber algo o comer nos damos cuenta de que somos una autentica atraccion turistica ( Marta mucho mas, claro ) hasta tal punto que la gente se inventa el bano del local para pasar a nuestro lado y observarnos. Y es que los indios tienen un sentido de la intimidad e indiscrecion muy diferente al nuestro. Rara es la vez que no estas escribiendo en el ordenador o leyendo algo y no tienes a alguien leyendo por encima del hombro tan tranquilo.
El hostel que nos ha preparado Sattisse esta vez esta de puta madre, con jardincito, habitacion espaciosa... Es muy gracioso el viejete que esta sentado todo el dia en su silla en la puerta, observando el jardin, con una boina del ejercito.
Llegamos tarde asi que nos da el tiempo justo para irnos al centro a cenar y escribir algo aqui. El centro parece mas tranquilo de lo que estamos acostumbrados a ver hasta ahora. Se agradece.
Al dia siguiente Sattisse nos lleva al fuerte Ambar, un valle muy chulo rodeado de murallas y castillos, podemos ver un lago en medio donde se estan banando elefantes. Se puede alquilar una ruta por el valle en elefante.
Hace un calor horrible esa manana y subimos a pie. Yo la verdad es que no me encuentro muy bien desde la habitacion de Namaskar en Delhi ya que con tanta humedad, sudor y aire acondicionado me he pillado un catarro que no consigo quitarme de encima.
El fuerte esta en proceso de restauracion bestia, mogollon de andamios que dan miedo solo de verlos. Aqui el concepto de seguridad en el trabajo se reduce a saber que el dia siguiente tienes trabajo. estan rehaciendo todos los muros con una especie de masa color terracota. Aqui casi todo es terracota o marmol.
Dentro el fuerte es un laberinto increible, miles de habitaculos, casi hace falta un plano para encontrar la puerta de salida. Luego de ver el fuerte intentamos subir un poco por la muralla pero el calor es sofocante. Nos vamos al centro visitando el palacio sumergido y los cenofilatos que no tienen mucho de especial.
Nos ponemos en el centro de jaipur con direccion al palacio de la ciudad pero estamos ya bastante cansados asi que lo dejamos y vamos a comer algo. Nos machacan por el camino los reekshaws. Se supone que jaipur es la ciudad rosa pero no se ven muchas casas de ese color. Nos hace gracia que cuando les decimos que somos espanoles, recuerdan a Indurain y es que en la India faltan balones y sobran bicicletas.
Nos metemos en un bar a tomar unas cocacolas y al rato se acerca un tipo que habla espanol y nos empieza a recitar la geografia espanola como si estuviera en 5 de eso. Nos da la chapa con que estuvo estudiando espanol durante 6 meses, que tiene un primo en madrid ( en la constitucion de India debe haber un articulo tal que asi: Todo indio tiene derecho de tener un primo en madrid ), bueno, nada especial hasta que nos dice que vayamos a ver su tienda y tal y cual. SI. aqui se curran mucho mas el liarte para llevarte a su tienda.
En la segunda intentona que vemos del mismo palo ya calamos de lejos al individuo asi que nosotros lo evitamos con las 4 preguntas:
Eres de aqui?
A que te dedicas?
Tienes una tienda?
No queremos nada
...
No te vallas, no querias hablar?
Al dia siguiente vemos rapidamente el palacio de la ciudad y el observatorio que esta al lado justo antes de irnos a Pushkar.
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