miércoles, 28 de noviembre de 2007

Vida en BodhGaya

Mi primer día en Bodhgaya conocí a un chico hindú llamado Naresh Kumar que se ofreció a darme un tour por la ciudad. Bodhgaya es bastante pequeña, de modo que se puede ir caminando a todos lados.

Fuimos a ver la gran estatua de Buda.



Unos cuantos monasterios.



Y el gran templo Mahabodhi, declarado patrimonio de la humanidad.



Muy chulo todo... claro que, como es típico en muchas de las ciudades de la India en las que he estado, al cabo de 3 días empieza a haber poco que ver.

Hoy empiezo un cursillo de meditación en una especie de monasterio budista tibetano. Digo "especie" porque en la entrada dice "vida semimonástica" así que supongo que será un semimonasterio. Lo cierto es que el cursillo este es un tanto caro. A ver cuanto aprendo.

Después de firmar todos los papeles y esas cosas, la chica que me atendía me dijo que en este sitio vivían de acuerdo a una serie de preceptos y que yo debía seguirlos. Estos eran: No robarás, no matarás (y especificó que tampoco puedo matar a los mosquitos de mi habitación), no practicaras sexo, no tocarás instrumentos musicales y no mentirás. A los que mis pensamientos fueron: ¿Qué hay de vuestros precios?, Ya veremos, Haré lo que pueda, Vale, No harás las preguntas equivocadas.

La primera noche maté cuatro mosquitos. Uno de ellos ya me había picado. Otro lo pesqué infraganti. Llámalo ojo por ojo, la ley del karma, acción-reacción o como quieras. Si atacas serás atacado. En cuanto a los otros dos mosquitos, ¿qué estaban haciendo en mi habitación? ¿turismo? ¿meditación? ¿yoga?

Pues eso. En principio el cursillo es de 10 días, no se puede salir del semimonasterio y hay que guardar silencio. De modo que estaré desaparecido durante los próximos 10 días.

Y por ahora eso es todo.

No hay comentarios: