lunes, 24 de diciembre de 2007

De Kathmandu a Dharmsala


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Bueno, ya hace tiempo que no escribo nada en el Blog... Allá sobre el 25 de Diciembre abandoné Kathmandu para irme a Dharamsala, lugar donde pensé establecerme definitivamente.

Kathmandu tuvo su encanto, aunque me lo vi un poquillo de desgana...



El viaje, por supuesto, fue un infierno. Tardé tres días en llegar y cuando llegué todo lo recordaba como un sueño de lo cansado que estaba.

Inicialmente, el viaje debería ser simple. Tomaría un autobús desde Kathmandu hasta Sunauli, que está en la frontera con la India. Desde Sunauli tomaría otro autobús hasta Gorakphur, donde tomaría un largo tren hasta Chakki Bank y desde allí un último autobús me llevaría hasta Dharamsala.

Los planes suenan genial cuando aún no están ejecutados. La estación de autobuses de Kathmandu fue complicada. No había carteles en inglés y la comunicación con el personal no fue muy fácil. De modo que en vez de venderme un billete para Sinauli, me lo vendieron para Bhairawa, que está a una hora de Sunauli. Claro que yo de eso no me enteré hasta una hora antes de llegar a Bhairawa.

Desde Bhairawa tomé un taxi compartido hasta Sunauli. En Sunauli, por fin, crucé la frontera. Que pocas ganas de trabajar tenían los funcionarios de la frontera a las cuatro de la mañana. Pero con un poco de mala educación, conseguí que hiciesen su trabajo.


Desde Sunauli tomé un autobús hasta Gorakhpur. Claro que nosequé puente estaba roto y tuve que tomar otro autobús una hora antes de llegar Gorakhpur.

En Grakhpur por fin tomaría un tren de veintinosecuantas horas hasta Chakki Bank. Claro que a pesar de que llegué a la estación con bastante tiempo no había billete. Decidí comprarme un billete con lista de espera, eso significa que si tengo suerte tengo cama y si no voy de pié.

Qué cansado estaba ya en esos momentos...





No todo iba a ser mala suerte. Fuí el primero en encontrar una cama que no estaba numerada y decidí quedarme allí hasta que me echasen, claro que nunca me llegaron a echar.

El viaje en tren es llevadero, claro que después de las primeras 20 horas, las infinitas inexplicables paradas del tren en medio de la nada empiezan a irritarte.

De Kathmandu a D...


Cuando por fin llegué a Chakki-Bank no había autobús hasta Dharamsala... eso ya no fue una sorpresa. Estas cosas pasan. Después de tratar de comunicarme con unos cuantos hindúes y concluir que como de costumbre tenían una mafia montada para sacarme la pasta, conseguí que un riksaw de esos me llevase hasta Pathankot donde sí podría coger un autobús hasta Dharamsala... y esa ultima parte salió bien.

Cuando llegué a Dharamsala, sobre las 4 de la mañana, todo estaba cerrado. Aún tenía que tomar un autobús hasta McLeod Ganj, que (creo que) es parte de Dharamsala. Es donde está la mayor parte de los tibetanos exiliados.

Y esa es la historia del viaje...

sábado, 15 de diciembre de 2007

Kathmandu, Nepal


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A las 14:00 salió de Bodhgaya el autobús con el que empezaría mi viaje hasta Kathmandu. 26 horas más tarde ya tenía muy pensadas las ideas de que el de la agencia de viajes me había timado y mentido, los "ayudantes" de cada escala me intentaban sacar la pasta como fuese, el de inmigración a la salida de la India me sacó 100 rupias que fueron directamente para su bolsillo y los de la frontera de Nepal trataron de hacer lo mismo pero me negué, solo para ver que pasaba, y no paso nada. Pero lo importante, es que 26 horas más tarde ya estaba en Kathmandu. Tengo el culo hecho un cuadro de estar sentado en esos incomodísimos autobuses.

Cruzar la frontera ha sido una de las experiencias más tenebrosas que he tenido en toda mi vida. Ya me habían avisado de que la frontera de Raxaul no es de las fáciles. Llegué a la muy difusa frontera de Raxaul sobre las 4 de la mañana. Estaba totalmente oscuro. Podía ver algunas sombras moviéndose alrededor de pequeñas hogueras hechas de basura. De vez en cuando miraba hacia el cielo para guiarme por las estrellas y rezaba para que no apareciese un muerto viviente con ganas de comerse mi cerebro. En semejante paisaje oscuro y sumido en la niebla cualquier cosa me parecía posible.

Por lo que he podido ver de Nepal, básicamente lo que vi a través de la ventana del autobús, no es tan pobre como la India. No se ve a tanta gente tirada por la calle. En cuanto a tecnología, tienen más o menos lo mismo que la India. Se les ve más organizados. Supongo que al ser un país más pequeño no hay tanta diferencia entre ricos y pobres.

Kathmandú está bien. Ahora estoy en el área de Thamel, que es de mucho turisteo. Está lleno de tiendas, hoteles, sitios para comer, cybercafés, mercados, etc... Incluso y sitios de marchita para la noche con bandas en directo que tocan música occidental. Una cosa que a mí me pareció curiosa es que al contrario que la India, aquí se come bastante carne y pescado.

Las conexiones a Internet son bastante lentas. Desde aquí no voy a poder subir fotos. De todos modos no creo que me quede mucho tiempo. En un principio pensé en hacerme los típicos recorridos turísticos pero la verdad es que no me apetece nada. Ya estoy un poco cansado de turistear.

Hoy he ido al consulado de la India y en tres días mi visado estará listo. Después de recogerlo me vuelvo a la India. No creo que vaya por la frontera de Raxaul. Una vez allí me iré a Dharamsala. A ver si los budistas tibetanos exiliados esos están buscando tantos voluntarios como dicen. Esperemos que el amigo "real expert" aún no haya pasado por allí.

Por ahora eso es todo.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El amigo "real expert"

El curso éste, que era de introducción al budismo y meditación budista tibetana ya acabó hace unos días. No ha estado mal, pero efectivamente era introductorio. Las técnicas de meditación me han gustado más. Estaban muy basadas en visualizaciones. El libro que recomiendan en el curso es



APRENDIENDO DE LOS LAMAS: UNA GUIA PRACTICA PARA LA MEDITACIÓN de MCDONALD, KATHLEEN




El monasterio este tiene un hospital para gente pobre, que por aquí no es poca. Por supuesto el hospital es bastante modesto y están buscando voluntarios. Uno de los trabajos por hacer de los que me enteré era el de una base de datos que sustituya a la cantidad infinita de papeles que tienen por cada paciente. Cuando me enteré de eso pensé que yo les podría echar un cable por lo que pregunté a la directora del monasterio si estaban interesados en la ayuda.

Por la mañana me dijo que en principio que por favor que sí, pero que primero tendría que consultarlo con el encargado del hospital. Por la tarde me informó de que ya no estaban interesados, que ya lo había intentado un "real expert" y que no lo había conseguido. Y claro, como un "real expert" no lo ha conseguido, por si acaso, no me han dejado analizarles el problema.

El mundo está fatal. Supongo que ese es otro de los problemas, mucho "real expert" por ahí suelto.

Pues eso, que me voy a Nepal a renovar el visado. Próxima parada: Kathmandú.

Besos,
Miguel.

PD: Mensaje para "real expert": que sepas que te sigo de cerca. ¡Farsante!